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Sala Blas Cabrera Felipe
IES Canarias Cabrera Pinto

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Espejos conjugados

Espejos conjugados

Autor: Arquímedes de Siracusa (287 a.C.-212 a.C.). Matemático, físico, astrónomo e inventor griego.

Descripción: Se utilizan para demostrar las leyes de la reflexión del calor, el sonido y la luz. Para demostrar la reflexión del calor, se coloca un elemento radiante en el foco de uno de los espejos; esa energía calórica se refleja en el espejo y se transmite por el aire hasta el otro espejo, colocado enfrente. Al reflejar el calor en el espejo, se concentra en su foco, donde hay un papel, que se incendia por el calor emitido desde el primer espejo. Algo parecido se hace con el sonido, en un foco se coloca el emisor y en el otro el receptor.

Espejos conjugados

Aparatos relacionados: Para el estudio del calor radiante

Aparatos relacionados: Para estudiar las leyes de la reflexión


Material: Madera y latón (179); Hierro y latón (448).
Nº de catálogo: 179 y; 448.
Fecha de adquisición: Antes de 1846 (179) y; 1906 (448).
Fabricado por: Ferdinand Erneke, Berlin S.W. (179); Les fils d'Émile Deyrolle, 46, Rue du Bac, Paris (448).

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Espejos conjugados

Espejos conjugados

Así era descrito en los libros de la época:

Siendo las leyes de la reflexion del sonido las mismas que las de la luz y del calor, dan origen las superficies curvas á focos acústicos análogos á los luminosos y caloríficos que se producen delante de los reflectores cóncavos.

[...]

El esperimento que sigue, efectuado la primera vez por Pictet y Saussure, en Ginebra, y conocido por el nombre de esperimento de los espejos conjugados demuestra la existencia de los focos, y á la vez las leyes de la reflexion del calórico. [...]

Sirve este esperimento además para demostrar que el calórico y la luz se reflejan siguiendo unas mismas leyes. [...]

Los espejos cóncavos han recibido el nombre de espejos ustorios, por efecto de la alta temperatura que con ellos puede obtenerse. Refiérese que Arquímedes incendió los buques romanos delante de Siracusa, por medio de tales espejos.

GANOT, A. (1862), Tratado elemental de física. Madrid, Carlos Bailly-Baillière. pp. 156; 274-275.

Se demuestran estas leyes [de la reflexión] con dos espejos concavos M y N (figura 76), colocados de modo que tengan el eje común. Si en el foco de uno de ellos A se coloca una rejilla con lumbre y en el otro B un cuerpo combustible, la concentración de los rayos le enciende en breve.

PICATOSTE, F. (1889), Elementos de Física y Química. Madrid, Librería de la Viuda de Hernando y C.ª. pp. 82.

Se acostumbra á demostrar experimentalmente la ley de los ángulos con los espejos parabólicos conjugados (fig. 308), que son dos superficies reflectantes de latón, de forma paraboloidea. [...]

[...]

Colocando un reloj de bolsillo en el foco de uno de los espejos y un oido en el del otro, se oye muy distintamente el tic-tac aun cuando la distancia sea de 25 á 30 metros, y eso que con la cabeza y parte del cuerpo se intercepta una considerable porción del haz sonoro.

[...]

Para el calor [...] es suficiente repetir el experimento de los espejos conjugados [...] sustituyendo al reloj de bolsillo un braserillo de rejilla con carbones encendidos y colocando en el otro foco un cuerpo fácilmente inflamable, como un pedazo de yesca ó simplemente una cerilla fosfórica [...]

ESCRICHE, T. (1899), Elementos de Física y nociones de Química. Barcelona, Imprenta de Pedro Ortega. pp. 256 y 415.

Esto [el experimento mostrado anteriormente] prueba que los sonidos reflejados en ambos espejos, van a concurrir en el foco F', lo mismo que lo hacen los rayos luminosos y caloríficos; [...]

VALLADARES, B. (1900), Tratado de física elemental. Bilbao, Imprenta del Corazón de Jesús. pp. 291.

Si en el foco C del espejo parabólico M (fig. 476), se pone una cestilla de alambre con brasas [...] y en el de otro espejo igual, distante algunos metros, colocado con la parte cóncava mirando hacia la del primero y de modo que coincidan sus ejes, se pone yesca ú otra sustancia inflamable, ésta se enciende. Lo cual prueba que los rayos de calor siguen el mismo camino que los de la luz, para los que se demuestran esas dos leyes [de la reflexión] con toda precisión.

VALLADARES, B. (1900), Tratado de física elemental. Bilbao, Imprenta del Corazón de Jesús. pp. 443-444.

Miroirs conjugués (fig. 473) ou miroirs ardents, monture tout en laiton sur trépied à colonne à hauteur variable, avec pince à feu et panier à feu. La paire (fig. 479) […].

Espejos conjugadosEspejos conjugados

Espejos conjugados (fig. 473) o espejos ardientes, montura toda en latón sobre trípode de columna de altura variable, con pinza para el fuego y cesta de fuego. La pareja (fig. 479) […].

LES FILS D'ÉMILE DEYROLLE. (1910), Catalogue méthodique: Physique. Paris, Evreux, imprimerie Paul Hérissey. pp. 117-118.

Comprobación empírica - Prácticas de laboratorio


Fecha de creación: 22-agosto-2014
Última actualización: 04-agosto-2017
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